
BUSCAREMOS A ÍTACA, AMOR,
en el inevitable océano
de Circe y las sirenas.
en un quiero y me quieres,
estar aquí,
ahora,
dispuestos a encontrarla,
en un ir contigo
o volver sin ti,
para asir lo intangible,
cimbreándose al aire
el hilo de la vida,
que Apolo tendió al sol.
Y es el mar de los tiempos,
de quimeras,
de sueños,
de amores imposibles,
deseos nunca dichos...
Deseo, amor,
encontrarnos en Ítaca,
y convertirnos en dios.
© Anaís

