QUISE SER PIANISTA
tienes hermosas manos
largos dedos
sensibilidad,
ritmo,
sentimiento.
Me dijeron.
practicaba.
Chopin sembró balconados geranios.
Nunca tuve un piano.
Me distraía con otros prestados.
Tienes hermoso cuerpo
sensibilidad,
ritmo,
sentimiento.
Vibraba en cada vuelo.
Miraba en el espejo
una desgarbada niña
volando pájaros de sueño.
Me dijeron.
Aprendí su sinsabor
su muerte y nacimiento
Pasó el tiempo
parí tres sueños
los llevé de la mano
manos en desvelos
enseñándoles su vuelo
sensibilidad
sentimiento.
replegando años
clausurando mareas
arrastrando remendadas redes.
amar en subjuntivo
estudié lexemas
morfemas
tiempo, aspecto
número y persona.
Comprendí su sincretismo
desmenucé los valores
de cada tiempo.
fallaban los pronombres
el tú y nosotros
eran vacíos huecos
y no logró Salinas
hacerme habitar en ellos.
demasiado sentimiento
me dijeron.
Recordé aquel poeta,
su nombre Gerardo Diego,
La vida es un interminable
(y deshilvanado, añadí)
verso.
las ballenas cruzan
surtidores de esperanza
buscando rincones
de paz y sosiego.
Quiero amarrar a sus colas
Este largo e interminable verso.
impregnando la retina
con su fuerte aleteo.
recostada en la arena
dejo los sentidos
solo míos
sin más rumor que mi yo
mi, me, conmigo.
Sin oír mas voz
que el eco
el vaivén
de la mar
amiga fiel
de todos mis secretos.
Febrero 2001