lunes, 5 de noviembre de 2007

Vuelaplumas de lluvia



Mira, mi amor, se derraman las nubes,
algodón de tu alma que me sobrevolara:
las gotas que dibujan los mares de la acera,
el hálito vital para una hierba chica.
Mira, mi amor, la gente ¡corre, corre!
y ya faltan los taxis y ya se llena el metro.
Y hoy los colegiales no han de salir al patio,
y las peluquerías bajarán en audiencia.
Mira, mi amor, el agua que resbala
por paraguas, por ropas, por cabezas desnudas,
El agua de la vida, ¡ay, tu sange, ay la mía!
teñida de volcanes, de magma devorado.

© Blanca Barojiana


Pino canario



Al PinoFénix canario,
le nacerán alas verdes,
no tardando;
y rebrotará, sorprendiendo
al mundo,
ensimismado y embotado.

Vivimos,copados por la lógica ,
luciérnaga en la noche de los tiempos
de mente racional,
y consuelo del des-conocimiento.
Así todos los tiempos.

¡Que cosa tan hermosa, tan divina!
El alma de tu cuerpo incombustible.

Sorprende que tu savia que es tan sabia
se emboce en el amianto de tu tronco,
cerrándose al ahogo de las llamas.

Transmíteles tu fuerza a tus paisanos,
que puedan renacer de sus cenizas
cual Ave Fénix.
Regálalé las alas de los ángeles:
el humor y el amor, y así podrán volar.

GatoFénix

Atravesaré


Atravesaré con mi aliento

tu aura uniforme

hasta penetrar

cada una de las fosas

en que viertes tu aurora

Perforaré lo más vítreo

de tus pupilas rígidas

hasta encontrar el manantial

en que tu verdad se aloja.

Y emanarán lagrimas de dicha

inmoladas al viento

cuando me entregues tus labios

como ofrenda de Luna

en Noches sin sombra.

© Narci

Luna perdida


No quedan horas para dormir
Para vivir
Para morir
Paloma cosmopolita radioactiva
Agonizas en tu destierro.
Vuelan princesas de cristal
Perdidas
Buscaremos sombras olvidadas
En los lamentos de la historia
Se perdió la luna, el mar se ha parado
¡ Para siempre! ¡ Para siempre!
Ábreme la puerta de tu infierno
Para amarte
Para perderme
Para llorarte
Arder contigo en el bosque eterno
En la gélida palidez de tus manos.
No. No quedan horas para dormir
La luna sigue perdida, y no es sueño.
¡ Para siempre!
¡Para siempre!.
Ábreme ahora las ventanas de tu cielo
Para ser fragancia
Para no ser tiempo
Para adorarte
Paloma de de piedra ardiente
Vuela hábitos de monja funesta
Ni pan ni agua de humano te alimenta.
Desapareció la luna, para siempre.
¡ Para siempre!
¡Para siempre!

© Landeira