viernes, 27 de julio de 2007

¡Qué cosa tan cursi!

Es que el tiempo no pasa en balde y además porque siempre hay gente cursi por todos lados.
No se pierdan la coreografía, los cantantes ella y él ¡¡qué bonito es el amor!! y ya el final es la repanocha.

7 comentarios:

Dani dijo...

Por favor es buenísimo, me ha encantado, es tan patético TODO. El rubio melenas cantante desacompasado, la rubia con pinta de mangui, los bailarines con unos bailes que no pegan nada y sin ritmo alguno, el ambiente futurista sin sentido, y la escena final de la pareja yendo en un coche espacial mientras los bailarines comen manices (cacahuetes) es que no tiene desperdicio por ningún lado...

Anaís dijo...

Ya te lo dije que no tenía desperdicio.
Al verlo y todas las veces que lo vuelvo a mirar es que me cambo de la risa.
Besos cursis

Marco dijo...

Pero Ana, ¿de dónde me sacas estos vídeos? Enrique y Ana (tu homónima) los tienen mejores. Y de acuerdo con Dani: el final es apoteósico. El supuesto vehículo espacial parece el carruaje de Willy Fog. Sólo por eso merece la pena verlos dos veces.

Marco dijo...

Rectifico. El vehículo parece el coche de los Alcántara, pero pintado de rojo.

Anaís dijo...

Genial tu post mi niño lindo.
Cómo me has hecho reír, pero es que como ya le digo a Dan no tiene desperdicio.
Mis carcajadas cada vez que lo leo se oyen, ahora, por todo Puerto Naos. Deben pensar: ya está otra vez la loca de la casa del barco. Así la llaman por aquí ya que está construida como si fuera un idem. Ya te adjuntaré fotos para que la veas.
Me conecto poco porque desde aquí me cuesta pelas.
Besos de azules

EMMuñoz dijo...

¿Que me pasa que la envidia me desvia?,
¡esta maquina vil y descentrada,
me deja mirando, sin ver nada
de los videos que Ana nos envia!.
Los visitantes se rien con mil ganas,
y esforzando los ojos a porfia,
solo yo me voy dando buen consuelo,
mirando tu foto-grafia.

¿Me faltará algo? ¡un tornillo!.

Emilio.

Anaís dijo...

A ti no te falta nada
ni tornillo ni humor
viste perfectamente
y te reíste con ganas.
Besos mi niño manchego