sábado, 5 de julio de 2014

CAMINO


EL CAMINO SE HIZO ESTRECHO,
polvoriento,
perfilado por muros de piedra
que impedían el desvío,
aprisionando
al errante caminante
que avanzaba despacio,
mientras se cruzaban
sombras,
sombras desconocidas,
quizás amigas.

En ese paradójico llano
y largo camino
te perdiste
un diciembre cualquiera,
reencontrando
con la primavera
una senda
aun no recorrida.

© Ana Hernández Guimerá


3 comentarios:

Alicia María Abatilli dijo...

Quizás se marchó prometiendo regresar siempre en cada gota de lluvia, suspiro que se escapa en otoño o búsqueda sin respuesta.
Abrazos, Ana.
¡Es tan lindo leerte!

Narci M. Ventanas dijo...

Son tantos los caminos que es inevitable que pedazos de vida se nos vayan por alguno y no podamos seguirlos.

Besos

Ana Hernández Guimerá dijo...

Es curioso, pero esto fue un sueño que tuve en una época nada propicia.
Besos a las dos